Es habitual encontrarse en discusiones muy encontradas cuando uno entra en esto de la energía. Es curioso, porque si eres un poco profano, puedes escuchar a uno y después a otro y, aunque defiendan posturas muy diferentes, aparentemente los dos tengan razón. Esto suele pasar cuando se discute sobre las ramas pero en realidad, las diferencias están en las raíces; según las bases desde las que partas, obtendrás unos u otros resultados, todos muy coherentes y cada uno de ellos, pueden ser muy diferentes.

Por ello, creo que puede ser muy interesante hacer un acto de reflexión sobre esas bases o principios que influyen en nuestra concepción energética del mundo. Y no me estoy refiriendo a los Principios de la Termodinámica, sino a otros más esquivos. La particularidad de estos principios es que son más susceptibles de que te los creas o no y en caso de hacerlo, puedes creértelos mucho o poco. Según la fe que tengas en ellos, desarrollarás unas u otras opiniones sobre el mundo energético.

A continuación, reseño los cuatro principios que sirven de partida para estructurar nuestro pensamiento y nuestras propuestas dentro del mundo de la energía:

>> 1er Principio o Principio del Cenit del Petróleo (Peak Oil)

"La producción de petróleo tendrá un máximo, en una forma similar a la prevista por Hubbert, a partir de la cual descenderá."

Según el geofísico americano M.K. Hubbert (1903-1989), que estudió el comportamiento de la producción de los campos petrolíferos, la producción mundial será similar a una campana de gauss, de forma que tendrá una gran capacidad de crecimiento, llegando a un máximo (el cenit) y luego descenderá de forma similar. Como el consumo de petróleo está en constante crecimiento (aunque en ocasiones se estabilice temporalmente), llegará un momento en el que la producción no pueda abastecer la demanda, con la consiguiente crisis energética del petróleo.

Creer este principio implica que este máximo podrá ser antes o después y que el descenso será más o menos pronunciado pero que sucederá inevitablemente. Las consecuencias del descenso en la producción de petróleo dependerán del nivel de fe (o radicalidad) que se tenga a este principio y del grado de confianza en la capacidad de adaptación del ser humano, de los mecanismos del mercado y de la tecnología.

Los hay que, aún admitiendo que el petróleo se "acabará", la capacidad humana, del mercado y de la tecnología, son tales que no son aplicables las teorías de Hubbert y hablar de cenit de petróleo no tiene sentido. Estos serían los que nieguen este principio

>> 2º Principio o Principio del Cambio Climático

"La actividad humana y, en particular, la combustión masiva de combustibles fósiles, está produciendo unas alteraciones en la composición de la atmósfera capaces de inducir cambios en el clima del planeta."

A pesar de que una gran parte de la comunidad científica admite la aportación humana al cambio climático, cuál es ese nivel de contribución y sus implicaciones (fe en este principio) son muy dispares. Es necesario tener en cuenta que este principio está basado en datos climáticos de precisión y cantidad muy dispares a lo largo del tiempo y el espacio y que para su análisis se utiliza la matemática estadística, por lo que sus resultados dependen mucho de los criterios y procedimientos utilizados.

Por ello, hay una corriente de opinión (y de científicos) que cuestionan estos estudios y creen, por ejemplo, que la contribución humana es insignificante frente a los ciclos naturales del planeta. Esta y otras explicaciones mantienen vivos a los que niegan este principio.


>> 3er Principio o Principio de la Conspiración

Este principio se divide en dos enunciados antagónicos:

(a) “Las empresas y corporaciones energéticas conspiran para mantener el control de los recursos económicos a favor de su status quo económico y en contra del bien común

(b) “Organizaciones políticas y ecologistas conspiran para conseguir un poder social, político y/o económico a costa de futuras e improbables catástrofes medioambientales

La mayoría cree en alguno de estos principios, con mayor o menor énfasis (mayor o menor fe).

La justificación del principio 3(a) suele ser bastante sencilla, ya que detrás, simplemente está el dinero. Para justificar el principio 3(b) suelen esgrimirse teorías más diversas, algunas muy creativas y otras más creíbles, desde la mera justificación económica (“vivir del cuento”) hasta extrañas teorías de antiguas alianzas ecologistas–regímenes comunistas o nuevas alianzas antinucleares entre petroleras y ecologistas.

Por supuesto, hay quien cree que estos movimientos en la sombra no son tales, sino que son la lógica de un sistema de mercado/social, en el que cada uno juega su mano en función de las cartas que tiene y según percibe el mundo (ideología).

>> 4º Principio o Principio de la Capacidad Tecnológica

"El ser humano, en cada momento en su historia, será capaz de desarrollar la tecnología suficiente para mantener sus necesidades energéticas."

En conversaciones de barra y cuando se habla de los problemas derivados de una eventual crisis energética, siempre hay alguien que sale con la expresión: "¡Algo inventarán!". Poco más hay que explicar sobre este principio, que indica la fe en la capacidad de desarrollo tecnológico del ser humano. Por descontado, puede haber una fe fundamentada en los conocimientos técnicos y de la historia científica e investigadora y puede haber otra fe, más parecida a esa conversación de barra, que es simplemente ciega y llena de confianza. Detrás de la fe en este principio puede estar simplemente, la confianza en la inventiva humana o en los mecanismos del libre mercado que fomentan el desarrollo, por ejemplo. En cierta forma, es un principio opuesto al 1er Principio, el del cenit del petróleo, ya que una gran fe en este 4º Principio puede ser una de las razones de no creer en el primero.

La falta de fe puede ir desde la creencia en que el ser humano no será capaz de inventar algo, hasta que ese invento, llegará tarde o no será de suficiente entidad y/o relevancia.

Así que cuando te encuentres discutiendo con alguien, de forma muy fervorosa sobre el sector energético, pregúntate en cuáles y en cuanto de estos principios difieres. Quizás no estés de acuerdo, pero por lo menos entenderás por qué dice lo que dice.

Escrito por Daniel, por primera vez, el 17 de julio de 2006, para su blog: http://indarki.blogia.com

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