Empezando por el principio: ¿cómo se compra-vende la electricidad? 

La función básica de la liberalización del sector eléctrico consiste en buscar la competencia entre las empresas del sector. Esta liberalización (que no desregularización) se hizo de una manera determinada. Que sea un éxito o un fracaso no implica que todas las liberalizaciones eléctricas vayan a correr la misma suerte.

En primer lugar, se decidió que iba a haber una separación jurídica entre generación, transporte, distribución y comercialización. Para simplificar y aunque no sea cierto, voy a dejarlo en: generación, transporte y venta al consumidor.

El transporte quedó fuera de la liberalización (no hay competencia), algo así como si fuese un peaje de autopista que se le cobra por utilizar esas instalaciones. Las empresa eléctricas tradicionales han tenido que adaptarse a esta nueva situación y donde antes estaba Pepito Eléctrica, ahora está Pepito Generación y Pepito Comercialización, ambas propiedad de la misma empresa matriz Pepito. Esto no es una trampa... es lo que se buscaba: aunque sea la misma empresa, que quede claramente diferenciado quién genera y quién vende.

En segundo lugar, se decidió crear el pool de la energía, que no es otra cosa que una bolsa de valores con un único activo que negociar: la electricidad. Todos los generadores ofrecen la energía que están dispuestos a generar, en un momento determinado y a un precio determinado. Los comercializadores dicen cuánta energía van a necesitar. Para regular todo este  asunto están: (1) OMEL, el Operador del Mercado Eléctrico, que se encarga de la casación de ofertas, es decir, de la “parte económica” y (2) REE, el gestor técnico que establece las condiciones técnicas, restricciones, previsiones de demanda, etc. Se mete todo en la misma bolsa y según la ley oferta-demanda se marca una cantidad de electricidad que se produce y a un determinado precio (precio de corte entre la oferta y la demanda) 

Esto tiene una ventaja: las centrales, para vender tiene que generar más barato que otros y por lo tanto redunda en una eficiencia económica del sistema. Tiene, sin embargo, algún inconveniente: una central muy contaminante que produzca barata funcionará más y antes que otra que sea ambientalmente más conveniente.

Para evitar que sólo vendan las energías contaminantes, además de que la administración establezca las condiciones ambientales para que funcionen las instalaciones (leyes ambientales, declaraciones de impacto, etc.) se establecieron dos mecanismos. El primero es que las energías "especiales" (casi todas las renovables y las cogeneraciones) tienen siempre entrada en el sistema. El segundo es que tienen un sistema retributivo especial (primas, subvenciones, etc.)

Adicionalmente, está permitido que un generador y un comercializador puedan llegar a un acuerdo bilateral fuera del pool y con el precio que ambos consideren oportunos. Creo que esto se hace muy poco.

El siguiente aspecto que quiero destacar del sistema eléctrico es que los consumidores pueden elegir a su vendedor de electricidad. Aunque estés en "zona Iberdrola" puedes contratar a Gas Natural (a sus comercializadoras, claro)

No quier entrar en el tema de precios, pero sí que diré que como el suministro eléctrico, aunque liberalizado, es un servicio de utilidad pública, el Gobierno marca unas tarifas a las que los consumidores (al menos los pequeños) nos podemos acoger. En ese caso, la energía nos la suministrará "el de la zona". O podemos ir al mercado libre y entonces, al mejor postor. Poca gente cambia de suministrador de electricidad, ya que los precios están muy ajustados. La forma de competir es la imagen, los descuentos en otros productos u ofrecer packs de servicios.

Sí pero... ¿cómo puedo saber mi energía es verde? 

Uno de los aspectos de imagen que una empresa podría vender es "energía verde", como hicieron Iberdrola y Endesa, pero eso exige que exista un sistema adecuado que certifique que esa energía es realmente verde. Y aquí entramos con el problema... los generadores "meten" la electricidad en la red ¿cómo puedes diferenciar un kilovatio generado por gas de uno por carbón o nuclear o renovable? Además, si hay un pool de por medio y apenas nadie hace contratos bilaterales, ¿qué diferencia en el origen hay ente la energía de uno u otro comercializador? ¿Qué más da que Endesa tenga más cargón que Iberdrola si al final, aunque te la venda Iberdrola te va a venir electricidad de todos, incluidos de las centrales de carbón de Endesa? ¿Quién hace esas certificaciones y cómo se hace?

La idea de la certificación del origen no es que te venden "energía verde", si no que te garantizan que toda la energía que te venden y que llaman "verde" está soportada por un generador que la produce.

En empresas que se dedican a la generación y a la venta de electricidad (realmente, dos empresas jurídicamente separadas pero con una misma empresa matriz) es más fácil de verlo.

Pepito es una empresa eléctrica que tiene dos filiales. Pepito Generación y Pepito Comercialización. Pepito Comercialización saca una promoción en la que vende "energía verde" y para eso encarga la certificación a una empresa externa. Esa empresa externa certifica que si Pepito Comercialización ha vendido 100 MWh de "energía verde", Pepito Generación ha generado esa cantidad o más de energía con fuentes de "energía verde".

Así de simple… y por ser así de simple en un sistema eléctrico complejo, puedes encontrar unos cuantos agujeros:

¿Fomentas las energías renovables? No tiene por qué. El ejemplo es el caso Iberdrola. Esta empresa incluía entre su "energía verde" las grandes centrales hidráulicas. Teniendo en cuenta eso, Iberdrola ya tiene mucha generación "verde". Lo único que hace ahora es sacar un nuevo producto de marketing, la "energía verde", la vende más cara y como tiene suficiente generación de ese tipo, no tiene por qué preocuparse. Ese sobre–precio lo puede invertir en cualquier otra inversión, desde el fomento de las energías renovables hasta el aumento de los dividendos, pasando por inversiones en telecomunicaciones o la construcción de una central de carbón.

Otra orientación es Electra Norte, que tiene producción únicamente en energías renovables y su inversión es únicamente en energías renovables, así que sabes perfectamente que todos los beneficios que tengan serán para inversiones energías renovables.

Sin embargo, todas estas vendedoras de electricidad toman energía del pool y por lo tanto es una mezcla de generación (mix de generación). Hay quien opina, por lo tanto, que plantear una certificación del origen de la energía es absurdo. De hecho, lo es de una manera física, aunque no virtual.

Parece que el Gobierno pretende que se certifique la electricidad de origen renovable. Greenpeace defiende que se certifique toda la energía, que tú, en tu factura, puedas ver de dónde has comprado esa energía, independientemente de que compres o no "energía verde".

Como mucho, podremos hacer una correspondencia entre venta y generación virtual y aquí, si pretendemos certificar todo, podremos encontrar ciertas dificultades… porque todo tiene que cuadrar y si no lo hacemos, echamos al traste todo el sistema de certificación.

Está claro que la parte que corresponda a contratos bilaterales entre generadores y vendedores de electricidad (fuera del pool), el origen es sencillo de definir. Aún así, hay que dejar claro que al pasar por la red eléctrica, no es posible identificar físicamente esa electricidad. El pool y los contratos bilaterales son acuerdos económicos y contractuales, no transporte físico.

Más complejo es el pool. En realidad es una bolsa a la que acuden todos los generadores y todos los vendedores de energía. ¿Quién compra a quién? En realidad, todos a todos. Por lo tanto cuando compras un kWh compras una fracción de kWh de cada una de las centrales en funcionamiento en ese momento. Volveríamos a encontrarnos con el mix de generación. Esto bien se podría explicitar en una factura (a% en carbón, b% en eólica, c% en nuclear, etc....)

Podríamos ir más allá. Un generador llega a un acuerdo con un vendedor de energía, de tal forma que el generador respaldará con sus parques eólicos la energía eléctrica vendida por un determinado vendedor de electricidad. De esta forma, se podría asignar toda esa energía a ese vendedor. En ese caso habría que hacer un nuevo cálculo del mix de generación para ser puesta en la factura, ya que se "han sacado" un determinado número de kWh de ese mix para ser asignados directamente a un determinado vendedor.

Si son varios generadores y varios vendedores los que llegan a estos acuerdos, habría que ir descontando estas cantidades del mix, con lo que el mix de generación resultaría el residual. Lo lógico es pensar que primero se llegasen a acuerdos con "energía verde", por lo que el mix de generación resultante sería "muy contaminante". Cualquier vendedor de energía que no llegase a estos acuerdos estaría "vendiendo" este tipo de energía y podría perder clientes.

Creo que esto último es lo que pretende Greenpeace… no que se venda energía muy contaminante, sino que se ponga de manifiesto esta venta. Por eso en la noticia que ya enlacé, GP reclama que se certifique toda la energía y no sólo la renovable. GP habla de que estos certificados estén asociados a electricidad física, que ya he comentado esto es imposible (deberías tener un cable directo desde la central hasta tu casa) pero creo que en realidad lo que se refieren a que no exista un mercado paralelo. Es decir, que si un generador y un vendedor llegan a un acuerdo y el segundo obtiene un "certificado de energía verde", no lo pueda revender a otro vendedor si es que le sobra y este último lo necesita.

Tres últimos aspectos:

El primero, ¿por qué un generador estaría dispuesto a llegar a esos acuerdos con los vendedores si para vender esa energía no lo necesita? Os recuerdo que según las reglas del pool funcionan las centrales más baratas. Quizás porque los vendedores estén dispuestas a ofrecer dinero a cambio. De esa forma, a estas centrales les sale más rentable funcionar y podrían ofrecer energía en el pool a un precio más barato. Conseguiríamos una prima adicional a las energías más ecológicas, pero no vía presupuestos generales del estado, sino gracias al mercado libre.

El segundo, la electricidad no son tornillos, no se puede almacenar. Por lo que además de la cantidad generada y vendida hay que tener en cuenta el momento en el que se genera. Anteriormente ya dije que el pool es una bolsa con un solo activo, la electricidad. Esto lo simplifica, pero por ser un activo no almacenable, tiene que negociarse y contratarse en cada una de las franjas horarias. Esto se hace ya y la certificación del origen de la energía debería tenerlo en cuenta. No sólo que un determinado generador lo hace en una cantidad suficiente para amparar la venta de un vendedor, si no que tiene que ser en el mismo momento.

El tercero, recordar que las energías renovables "especiales" (por ejemplo, la gran hidráulica no) entran siempre... Por lo que si reciben un sobre-precio vía contratos con vendedores de energía no significaría que "entran antes" si no que resultan más rentables. Y cuando algo es más rentable, las inversiones son más altas.

Haciendo un poco de historia: la polémica de la "energía verde"

Hace un tiempo varias empresas eléctricas y especialmente Iberdrola, aprovechando la elegibilidad del suministrador eléctrico, lanzaron una campaña donde te venían "energía verde", que no es otra cosa que te certificaban que toda la electricidad que vendían mediante ese sistema estaba respaldada por una generación por medio de energías renovables. Por supuesto, te cobraban un sobreprecio.

A partir de aquí hubo una denuncia ante la Comisión Nacional de la Energía. Perdonadme que no me acuerde, pero creo que era alguna asociación de consumidores y/o grupo ecologista. El problema era (y es) el siguiente: 

1.- El kilovatio que nos viene por la red es kilovatio de la red... y no es de tal o cual central. En sentido estricto, no se puede certificar que ese kilovatio es ecológico (como podría serlo una hoja de papel o un combustible) ya que todos son indistinguibles. De ahí que se hayan creado una serie de certificados que garantizan que "existe una generación que respalda ese consumo"

2.- Ya estamos pagando en la tarifa ecléctica una parte que se llama "costes de diversificación" que incluyen las primas que se les da a la eólica, solar, cogeneración o minihidráulica, por ejemplo. La gran hidráulica no recibe nada de esta parte.

A eso, hay que añadir que tanto Iberdrola como Endesa no garantizaban que el sobreingreso por esta venta de energía verde fuera a parar a futuras inversiones de energías renovables. De esta forma, nos podríamos encontrar con la paradoja que nosotros contratamos energía verde y pagamos un sobreprecio porque "cada vez que uses el secador, un prado se llenará de flores" (una de las frases de Iberdrola), la empresa eléctrica la genera con un gran pantano que lo tiene montado desde hace decenas de años y los ingresos obtenidos, la empresa los dedica a inversiones en una central de carbón en Panamá. Este tipo de casos, inventados pero que puede ser perfectamente real, escocía de forma soberana a los ecologistas.

La CNE emitió un informe en el que no había fundamentos para que retiran la campaña desde el punto de vista del sector eléctrico. En definitiva, la liberalización es competencia, y si una empresa quiere ofrecer algo caro está en su libre derecho. Ahora bien, indicaba que pudiera ser publicidad engañosa (excepto la de Electra Norte, cuya generación es 100% renovable) y se lo remitió a Defensa de la Competencia.

Defensa de Competencia, en julio, dio el visto bueno a las campañas de Iberdrola y Endesa y ayer, el Instituto Nacional de Consumo a ratificado las bendiciones de la administración.


Artículo basado en:

http://indarki.blogia.com/2006/020301-la-certificacion-del-origen-de-la-energia-i-.php
http://indarki.blogia.com/2006/020601-la-certificacion-del-origen-de-la-energia-y-ii-.php
http://indarki.blogia.com/2004/102601-polemica-de-la-electricidad-verde.php